¿Qué tan profesional es un Bartender? Parte 2: La Técnica


Cuando escuchamos la palabra “técnica” en bartending, muchas veces pensamos inmediatamente en un bartender haciendo flair, lanzando botellas al aire o ejecutando movimientos que hacen pensar: “yo con esa botella ni siquiera puedo abrirla sin bañarme”. 😂

Pero la técnica va muchísimo más allá.

Un bartender técnicamente preparado no solamente sabe mover una botella: entiende los ingredientes, domina los procesos de elaboración, ejecuta cócteles correctamente, se capacita y se mantiene actualizado.

Por eso, si queremos evaluar realmente la técnica de un bartender en la actualidad, propongo observar cinco aspectos:

elaboración de ingredientes, elaboración de cócteles, innovación, capacitación constante y actualización.



1. Técnica de elaboración de ingredientes


Antes de preparar un cóctel hay algo fundamental:

hay que saber qué estamos poniendo dentro del vaso.

La técnica comienza desde la preparación de los ingredientes.

Un bartender debe conocer cómo trabajar frutas, hierbas, especias, azúcares, jugos y otros elementos para obtener productos consistentes y seguros.

Aquí entran técnicas como:

  • Infusiones.

  • Maceraciones.

  • Jarabes.

  • Cordiales.

  • Extracciones.

  • Clarificaciones.

  • Deshidrataciones.

  • Fermentaciones.

  • Tinturas y bitters.

  • Preparaciones con diferentes métodos de conservación.

Pero conocer una técnica de nombre elegante no significa dominarla.

Lo importante es entender qué sucede durante el proceso y cómo afecta al producto final.

Temperatura, tiempo, concentración, acidez, azúcar y conservación pueden cambiar completamente el resultado.

Por ejemplo, preparar un cordial no consiste simplemente en mezclar ingredientes y esperar que ocurra magia.

El bartender debe entender cómo conseguir equilibrio, conservar aromas y obtener un producto reproducible.


¿Qué deberíamos evaluar?


Conocimiento + ejecución + higiene + consistencia + conservación.

Porque si cada vez que haces tu jarabe sabe diferente, tenemos un pequeño problema… y no precisamente de creatividad.



2. Técnica de elaboración de cócteles


Aquí es donde el ingrediente se convierte en bebida.

Un bartender debe dominar diferentes métodos de elaboración y, sobre todo, saber cuándo utilizar cada uno.

Agitar, refrescar, mezclar, construir directamente, colar, hacer doble colado, batir o trabajar con diferentes tipos de hielo no son movimientos decorativos.

Cada decisión tiene una razón.

La técnica debe considerar:

  • Medición y proporciones.

  • Dilución.

  • Temperatura.

  • Tipo y calidad del hielo.

  • Textura.

  • Balance.

  • Orden de incorporación.

  • Cristalería.

  • Presentación.

  • Garnish.

Un Daiquiri no necesita el mismo tratamiento que un Old Fashioned.

Y un cóctel carbonatado no se comporta igual que uno construido directamente sobre hielo.

La receta indica qué hacer; la técnica explica cómo y por qué hacerlo.


¿Qué deberíamos evaluar?


Que el bartender pueda producir una bebida equilibrada, consistente, limpia y reproducible, incluso cuando el volumen de trabajo aumenta.

Porque hacer un buen cóctel una vez puede ser suerte.

Hacerlo bien cien veces ya es técnica.



3. Flairbartending: técnica, control y espectáculo


Aquí sí hablamos directamente de una disciplina que forma parte de la técnica del bartender.

Pero nuevamente debemos hacer una distinción:

flair no significa simplemente lanzar botellas.

El flairbartending combina coordinación, precisión, control corporal, manipulación de herramientas, memoria muscular, ritmo y creatividad.

Por eso, para evaluarlo correctamente no deberíamos preguntar solamente:


“¿Qué tan espectacular se ve?”


También debemos preguntarnos:

  • ¿Tiene control sobre las herramientas?
  • ¿Los movimientos son limpios?
  • ¿Puede repetirlos consistentemente?
  • ¿Existe precisión?
  • ¿Mantiene seguridad durante la ejecución?
  • ¿Utiliza correctamente las botellas y herramientas?
  • ¿Puede integrar el flair dentro de una operación real?
  • ¿El movimiento tiene propósito o simplemente busca llamar la atención?

Un bartender puede hacer un lanzamiento impresionante.

Pero si después necesita recoger medio litro de producto del piso, quizá técnicamente tenemos algo que revisar. 


Flair aplicado al bartending


El verdadero valor aparece cuando el flair complementa el servicio y la experiencia, sin sacrificar velocidad, precisión, seguridad o calidad.

Y aquí podemos diferenciar dos conceptos:

Flair de exhibición: busca principalmente espectáculo y entretenimiento.

Flair funcional: integra movimientos dentro de la preparación y operación de la barra.

Ambos requieren técnica, pero su objetivo es diferente.

Por eso, el flair debería evaluarse como una habilidad técnica específica, no como la definición completa de la técnica del bartender.


Si quieres ver el primer post del bartender profesional encuentralo aqui:


¿Cómo evaluar a un Bartender? 5 parámetros para medir su profesionalismo



4. Innovación: crear con propósito


Innovar no significa poner humo, espuma, nitrógeno, tres garnishes y una rama de romero del tamaño de un árbol en cada bebida. 

La innovación verdadera consiste en encontrar nuevas formas de resolver, mejorar o expresar una idea dentro de una bebida.

Un bartender innovador puede experimentar con:

  • Nuevos ingredientes.

  • Nuevas técnicas.

  • Diferentes texturas.

  • Métodos de extracción.

  • Aprovechamiento de productos.

  • Nuevas presentaciones.

  • Combinaciones poco convencionales.

  • Procesos que mejoren sabor o eficiencia.

Pero hay una regla importante:


La innovación debe tener sentido.


Si una técnica espectacular no mejora el sabor, aroma, textura, concepto o experiencia, probablemente solo estamos haciendo ciencia ficción con un shaker.

Innovar también significa saber cuándo no innovar.

A veces la mejor decisión técnica es respetar un clásico y ejecutarlo perfectamente.


5. Capacitación constante: el bartender que deja de aprender comienza a quedarse atrás


La industria cambia constantemente.

Aparecen nuevos productos, técnicas, equipos, tendencias, métodos de servicio y formas de entender la hospitalidad.

Por eso, la capacitación no debería terminar cuando recibimos un certificado.

Un bartender profesional debería mantener una actitud de aprendizaje permanente.

Esto puede suceder mediante:

  • Cursos.

  • Talleres.

  • Seminarios.

  • Lectura.

  • Catas.

  • Entrenamientos de marca.

  • Competencias.

  • Intercambio de conocimientos.

  • Práctica personal.

  • Aprendizaje con otros profesionales.

Y aquí hay algo importante:

capacitarse no significa coleccionar diplomas.

Puedes tener una pared llena de certificados y seguir preparando un Martini horrible. 😂

La verdadera capacitación se demuestra cuando lo aprendido mejora nuestra ejecución y nuestra manera de trabajar.



6. Actualización: saber qué está pasando en la industria


Capacitarse y actualizarse están relacionados, pero no son exactamente lo mismo.

La capacitación busca aprender una habilidad o conocimiento.

La actualización busca entender hacia dónde está avanzando la industria.

Un bartender actualizado conoce las nuevas tendencias, productos, técnicas, herramientas y conversaciones que están transformando el mundo de las bebidas.

Pero actualizarse tampoco significa perseguir cada moda que aparece en Instagram.

No todo lo nuevo es mejor.

El verdadero criterio profesional consiste en conocer las tendencias, entenderlas y decidir cuáles tienen valor para incorporarlas a nuestro trabajo.

Un bartender actualizado no necesita hacer todo lo que está de moda.

Necesita saber por qué está de moda y si realmente aporta algo.


Entonces, ¿cómo evaluamos la técnica?


Si queremos convertir estos conceptos en parámetros concretos, podríamos resumirlos así:

Parámetro¿Qué evaluamos?
Elaboración de ingredientesConocimiento, procesos, precisión, higiene y consistencia
Elaboración de cóctelesTécnica, balance, dilución, temperatura, textura y ejecución
InnovaciónCreatividad con propósito y capacidad de resolver
CapacitaciónInterés y compromiso con el aprendizaje continuo
ActualizaciónConocimiento de tendencias, productos y evolución de la industria


Y hay un elemento que atraviesa los cinco:


La consistencia.


Porque la técnica no debería evaluarse por lo que un bartender puede hacer en su mejor día.

Debe evaluarse por lo que puede repetir correctamente.


Técnica no es hacer más. Es hacerlo mejor.


Quizá esta sea la idea más importante.

Un bartender técnicamente bueno no necesariamente es quien conoce más técnicas, utiliza más ingredientes o hace las preparaciones más complejas.

Es quien entiende sus herramientas y sabe utilizarlas con intención.

Sabe cuándo agitar.

Cuándo mezclar.

Cuándo clarificar.

Cuándo utilizar una técnica moderna.

Y, sobre todo, cuándo dejar el cóctel tranquilo porque ya está perfecto.

La técnica no busca complicar una bebida.

Busca controlar el resultado.


El bartender técnico nunca termina de aprender


La técnica es probablemente una de las dimensiones más dinámicas del bartending.

Lo que hoy consideramos avanzado puede convertirse en una herramienta básica mañana.

Por eso, un bartender profesional debería mantener tres preguntas presentes:

¿Qué sé hacer?

¿Qué puedo mejorar?

¿Qué todavía no sé?

La última pregunta es quizá la más importante.

Porque reconocer que todavía tenemos algo que aprender no nos hace menos profesionales.

Nos mantiene en movimiento.

Y quizá ahí está la verdadera diferencia entre alguien que simplemente trabaja detrás de una barra y alguien que realmente desarrolla una profesión.


La técnica detrás de la técnica


Al final, evaluar la técnica de un bartender no debería consistir en preguntar únicamente:


“¿Qué tan impresionante es lo que hace?”


La pregunta debería ser:

 

“¿Qué tan bien comprende, ejecuta, controla y evoluciona aquello que hace?”


Porque detrás de un gran cóctel no solamente existe una receta.

Existe conocimiento.

Existe práctica.

Existe criterio.

Existe capacitación.

Existe actualización.

Y, muchas veces, existe una cantidad bastante considerable de cócteles fallidos antes de conseguir uno realmente bueno. 😂

Eso también es aprender detrás de la barra.


La conversación continúa


Esta propuesta forma parte de una visión más amplia sobre cómo deberíamos evaluar al bartender contemporáneo.

La técnica es solamente una de las dimensiones.

Después vienen bartending, competencia, profesionalismo y contribución.

Porque ser técnicamente bueno es importante.

Pero ser un buen profesional es mucho más que eso.

¿Tú qué agregarías a la evaluación técnica de un bartender?

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